Ayer, martes 09 de febrero de 2015, Valdivia celebró sus 464 años. Yo no nací en Valdivia, sino en Corral, pero ya llevo 13 años en Valdivia. La relación entre Valdivia y Corral - a pesar de los corraleños- durante años puede haber sido graficada en la relación campo-ciudad, lo urbano y lo rural. Un ejemplo, a mis 30 años se pavimentó (en rigor, son adoquines) el camino que da hasta mi casa, mientras en la salida norte de Valdivia se construye una doble vía.
Volvamos al aniversario de Valdivia: ¿qué es lo que se celebra? No pretendo hacer la pregunta desde la apatía de aquel al que no le gusta nada, al contrario, la semana Valdiviana es bien entretenida; ni tampoco pretendo hacerla en el sentido en el que vociferaban Los Fabulosos Cadillacs en "el V Centenario". Mi interés es genuino: histórico, político, y cultural.
Hay varios Valdivia en esos 464 años. ¿Cuál de todos ellos se celebra? El punto de partida para contar los 464 años es la fundación de Valdivia, en honor a Pedro de Valdivia, por allá en 1551. Sin embargo, de esos 464 años 270 fueron mientras eramos colonia española. De hecho, entre medio, pasó todo el proceso de independencia hasta la Declaración de 1818, y Valdivia seguía siendo española, es más, la más española de las provincias del sur. Había que superar la fortaleza militar de la Bahía de Corral para llegar a Valdivia. ¿Debemos celebrar esos 270 años?
Luego de la Valdivia colonial, vino la Valdivia alemana. Tal vez, el momento de mayor apogeo de la ciudad y la Región. Como bien decía una profesora de historia amiga, los alemanes que llegaron a Valdivia eran progresistas. Es en esta época, desde 1850, en que Valdivia comienza a ser "ciudad". Sin la modernización que promovieron los alemanes, a través de la industrialización, Valdivia seguiría siendo "campo". Sin duda, modernización capitalista, con todos los avances que éste produjo en la historia, respecto de los modos de producción pre-capitalistas, pero a su vez con todos sus males: explotación, proletarización, etc. Y, también de los males del capitalismo pre-moderno chileno: latifundismo y concentración de la propiedad de la tierra, al igual que los terratenientes chilenos, fue la practica a la que se acostumbraron nuestros colonos alemanes.
Mucho de los rasgos de dichos momentos históricos perviven hoy en el Valdivia real. Sin duda, mucho más la cultura alemana, pero, que hoy representa más un carácter socialmente elitario, que otra cosa. Pregunta retorica: ¿comparando ambos momentos, tal vez debamos celebrar más lo segundo que lo primero? ¿pareciera ser más propio?...¿pareciera?...
Los rasgos más propios del Valdivia real del presente comienzan con la fundación de la Universidad Austral de Chile en 1954. La UACh surge en un momento de mucho desarrollo de Valdivia; con industria, procesos de urbanización, etc. Pero, todo aquello lo barrió el terremoto de 1960. Tal vez la historia de Valdivia, en vez de contarla desde el señor Pedro de Valdivia, deberíamos contarla en 2 fases: antes del terremoto, y después del terremoto, tanto como A.C. y D.C. Con el terremoto, la ciudad no volvió a ser campo, pero, si fue ruina.
¿Valdivia se habrá recuperado del terremoto? ¿Ha llegado ese momento en que Valdivia supero los efectos de tal desastre? ¿hemos vuelto a ser "ciudad"? Hay algo claro, Corral sigue siendo campo (hubo un momento en que no lo fue, pero tampoco fue ciudad, sino el patio trasero de la industrialización, con los Altos Hornos y el Puerto; y el lugar de veraneo de la escasa clase media, con el Hotel Schuster en Amargos, abajo de mi casa, de hecho).
Desde pequeño, para mi la ciudad era Valdivia. Fui educado para migrar del campo y llegar a la ciudad, llegar a Valdivia. Por supuesto, no fui una Carmela venida del fundo, a pesar de que el lugar donde crecí viene de la relación jurídica típica que el inquilinaje construyó respecto de la tierra: un usufructo. Tampoco fui un provinciano a lo Martín Rivas, como canta Manuel García, pues ni Corral califica para provincia, ni Valdivia como un centro, al menos no como Santiago (= Chile). Más bien, vine de la costa a la ciudad, con todas las peculiaridades sociologicas que tenemos los provenientes de la vida cercana al mar.
Han pasado 13 años que vivo en Valdivia, y he llegado a una conclusión: si Valdivia es ciudad tiene bien poco de tal, sobre todo por su profunda cultura oligarquica. No es el clasismo y la segregación de Santiago, es un modo de diferenciación social que en una ciudad pequeña, a pesar de que casi todos nos conocemos o estamos a 1 grado de separación, tiene mucha fuerza. Si en Santiago hay oligarquización, es por su alta segregación; los cuicos no alcanzan a conocer siquiera a los sectores populares, por eso no los entienden, ni muchas veces pueden representarlos, ni social, ni cultural, ni políticamente, entonces, la cuna, el apellido y el colegio o la Universidad se convierten en mecanismos de inclusión social, porque eso les permite conocerse. En Valdivia, la oligarquización opera de un modo inverso: la elite dominante se inclina por el apellido y por la cuna, precisamente porque nos conoce; sabe de dónde venimos, la pobreza que arrastramos, por eso muchas veces, la mayoría, no se inclina por nosotros. Si el desconocimiento en Santiago permite "cierto" ascenso social de quienes pueden pasar piola y hasta vestirse de estirpe, en Valdivia eso es prácticamente imposible.
Aquello tiene una consecuencia social, material, muy real: un campo de expresión de la lucha de clases se encuentra en la propia estabilidad en Valdivia. La gracia de una ciudad, en el capitalismo, es que produzca empleo, que exista acumulación y concentración de capital suficiente para demandar fuerza de trabajo. Pero, en Valdivia aquello no ocurre. El capital que se produce y acumula muchas veces termina en nietos tocando en bandas musicales de aquellas que suenan en las peliculas de Ariel Levy: que pena tu vida, que pena tu boda, que pena tu familia; pero, no en producir empleo. ¿Qué sería de Valdivia, sin Puerto Montt, Temuco, o hasta Osorno para darnos trabajo?
De este modo, ¿se puede celebrar el aniversario de una ciudad que todos los días te envía mensajes diciéndote que no deberías vivir ahí? Que te vayas a buscar trabajo a otro lado!. A pesar de ello, he decidido dar esa lucha, ya que no pareciera ser una lucha individual, sino una expresión más de la lucha de clases.
En fin Corral, será menos ciudad que Valdivia, pero, al menos en su aniversario se celebra la liberación de la Bahía de Corral por el ejercito chileno de la opresión realista española, y no su llegada.
Valdivia, 10 de febrero de 2016.
